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Laura y Julio. Juan José Millás


Me gusta la alegoría de los espejos que aparece tantas veces en la historia. A todos nos ha pasado alguna vez el mirarnos al espejo y no reconocernos. De vez en cuando es saludable ponernos al otro lado y mirar nuestra vida, nuestra casa, nuestros seres queridos, con ojos alienos.
Y quizá descubriremos grandes cosas que no sabíamos ver cuando estábamos dentro del escenario. Y así, podemos aprender a valorar cosas que no teníamos en cuenta; o podemos aprender a desprendernos de cosas que creíamos imprescindibles.
O quizá, simplemente, nos volvemos a donde estábamos. Depende de cada cual.

La soledad del manager. Manuel Vázquez Montalbán.

Diría que esta ha sido mi primera incursión en la literatura policíaca. Lo más cerca que había estado de este género fueron aquellas tardes de domingo cuando seguía las pesquisas de Jessica Fletcher. También ha sido la primera vez que he leído a Vázquez Montalbán.

Así pues este libro representa mi introducción al mundo de Pepe Carvalho. Me ha gustado, el tipo: su gusto sibarita por la gastronomía y el buen vino, su libertad sexual y el paternalismo con el que trata a su entorno cercano. Su tozudería detectivesca, que le cuesta alguna que otra paliza.
La historia en particular me ha entretenido, sorprendiéndome lo bien que conoce el autor la geografía catalana. Después me enteré de que Vázquez Montalbán era poseedor de una masia en el Alt Empordà.

¡No será la última historia de Carvalho que lea!

El príncipe destronado. Miguel Delibes

Nunca me han gustado mucho los niños. Tengo dificultades para comprender su forma de pensar y es por ello que siempre suspendía Psicología Infantil.

Este libro, sin embargo, me ha dado una buena lección en esta materia. Cual Ulises de Joyce, el libro desgrana el transcurso de un día a través de los ojos de un niño de tres años. La narración me hace comprender perfectamente cómo un tubo de pasta de dientes se convierte en un cañón, y cómo las sombras de la oscuridad se transforman en monstruos.

Lo más interesante ha sido el conocer los problemas domésticos de la familia a la que pertenece el niño, a través de sus propios ojos. A menudo se menosprecia la visión infantil del mundo, pero os aseguro que los niños arrojan una dosis de objetividad y sentido común aplastante que hace que nos planteemos el orden establecido de las cosas.

365 días para ser más culto*

Dicen que el saber no ocupa lugar. Durante las últimas semanas mi experiencia ha sido que aunque no ocupe, sí que pesa.

Soy, esencialmente, una persona de ciencias. Tengo que admitir que sufro de ciertas lagunas de conocimiento en las áreas de letras y humanidades en general. Así que, ni corta ni perezosa, adquirí el libro que da título a este post: 766 páginas y casi un kilo de peso.

Historia, Literatura, Artes Plásticas, Ciencia, Música, Filosofía y Religión han ocupado mis viajes en tren de las últimas semanas. Mi alma científica ha querido cuantificar cuál era mi conocimiento basal en estas materias: de los primeros 20 temas abordados, desconocía su contenido en un 55% de los casos.

Bien, admitir mi propia ignorancia ha sido el primer paso para ponerle solución. Supongo que después de leer este ejemplar se puede decir que soy más culta, pero les prometo que mi próximo libro no va a pasar de los 400 gramos.

*365 DIAS PARA SER MAS CULTO
de David S. Kidder y Noah D. Oppenheim

Editorial: MARTINEZ ROCA

Invisible. (Paul Auster)

Mi segundo libro en dos semanas. Señores, si quieren tener tiempo para leer, váyanse a vivir a 100 kilómetros de su lugar de trabajo y háganse habituales del tren.

Este es un libro típicamente austeriano: un escritor atormentado, la muerte, tensión sexual y caminos que se cruzan. Un poco novedosa es la aparición de otras ciudades además de New York, así como de parajes que nada tienen que ver con los típicos escenarios de Auster. Lo que más recordaré es el - literalmente - sonoro final.

Picnic sobre el hielo. (Andrei Kurkov)

¡Llevo sólo dos días con mi nuevo trabajo y ya me he leído un libro entero! Esto es señal inequívoca de que he incrementado mi calidad de vida. O quizá, simplemente, de que leo demasiado rápido. Acostumbrada a leer informes, artículos e interminables correos electrónicos; la rapidez de la asimilación de los datos ha sido siempre crítica. Debo aprender a leer pausadamente, debo deshacerme de la sensación de que tengo que escribir un informe al terminar mi lectura.

En fin, resumiendo, este libro trata sobre un periodista ukraniano que vive con un pingüino. Destacaría la anestesia con el que el personaje vive sus relaciones afectivas, que nunca pueden ir más allá de un superficial aprecio. No es que sea un psicópata, simplemente es el estilo relacional de su cultura. De hecho, cuando he viajado a países del este de Europa siempre he tenido la sensación de estar ante una manada de zombies: sonrisas vacías, conformismo extremo, ropas grises... ¡Qué aburrimiento!
El título de este blog es tomado del libro "Brooklyn Follies", de Paul Auster; donde el "Hotel Existence" se define como:


The inner refuge, Harry. The place a man goes to when life in the real world is no longer possible.

Quizá esta descripción del mundo es un poco radical pero, afrontémoslo, muchas cosas de nuestro planeta podrían ser mejoradas. Ante este reto de dimensiones gigantescas, uno no puede más que mirar a su alrededor y decidir mejorar el propio entorno, esperando que cada uno haga lo mismo.

A hotel represented the promise of a better world, a place that was more than just a place, but an opportunity, a chance to live inside your dreams.

No quiero sonar a idealista ingenua, pero sí que es cierto que deberíamos tener más presentes nuestros sueños e ir a por ellos, ya que nadie lo va a hacer por nosotros. Nuestros sueños pueden ser tan simples como tener más tiempo para nosotros y no ser tan esclavos de obligaciones que realmente no son tan importantes.


Por cierto, el libro es de recomendable lectura. No se trata de ningún ensayo sobre la felicidad, si no de una historia típicamente Austeriana que no puede dejar de leerse una vez empezada.