Así pues, decidida a soltar lastre, dejé de llevarme el portátil al tren. Sin embargo, no he renunciado a la gimnasia mental que mi notebook me permitía en el ferrocarril. Bolígrafo en mano, cual escriba egipcio, tomo mis notas y escribo mis borradores en Mi otro bloc. Es éste el alter ego de mi Hotel Existence, el color verde no es casualidad. Llámenme romántica, pero a este bloc le debo padecer menos dolores de espalda.
La cultura de los cafés vieneses como Patrimonio de la Humanidad
-
La cultura de los cafés vieneses como Patrimonio de la Humanidad Es
increíble que en enero de 1913, en un café como este, pudieran coincidir
Trotsky, Sta...
Hace 18 horas




No response to “Mi otro bloc”
Publicar un comentario