1880

Y ya van dos de las comilonas de rigor este año. Mañana la tercera, St. Esteve y ya estaremos en el ecuador como quien dice.
Mi pasión por el turrón me hace recordar este anuncio que yo nunca entendí cuando era pequeña. Y ahora de adulta tampoco lo entiendo mucho, porque sigo pensando ¿quién se va a comprar el turrón más caro del mundo? ¿Os imagináis este anuncio ahora en plena crisis?

FELIZ NAVIDAD


Mr. Potato

Esta semana, mientras compraba un kilo de patatas para hacer una tortilla, encontré la pieza que me faltaba en mi juego "Mr. Potato". Claro, me refiero a la versión para adultos.

Els joves

Ayer me partía de la risa al recordar esta serie británica que emitían en TV3 hace ya un montón de años. Aquí pongo un trozo del primer capítulo (Demolition): un punk, un hippie, un anarquista y un pijo viven juntos en un inmueble que el ayuntamiento ha decidido derruir.

En inglés aquí

Reventón

Esta semana me he sentido de lo más inútil. Sólo me ha faltado ser rubia y estar buena. Bueno, rubia ya lo soy y, lo otro, que lo diga LePoin.

Iba yo con mi SUV volviendo del trabajo, monísima con mi vestido de ejecutiva, maquillada y con las mechas recién puestas. De repente un objeto aparece en mi carril y lo arrollo con las casi 2 toneladas de mi automóvil. Resultado: reventón en la rueda trasera izquierda. No quieran verse en esta situación cuando la velocidad de crucero es de 140 - 150 Km/hr.

Después de casi dar un triple salto mortal, controlo mi coche y me aparto. Con las rodillas temblando, calibro los daños. El coche andaría si no fuera por el agujero de la rueda por el que casi cabe mi mano. Casi me muero al acordarme de que mi móvil se ha quedado sin batería.

Entonces, aparece mi salvador. Un amable señor rodeando la cuarentena se ofrece a cambiarme la rueda . Yo, agradecida, sólo puedo observar y sonreir mientras el pobre hombre se mancha el traje, la camisa, la corbata.... no es fácil cambiar una rueda de 17'. Al final, con una sonrisa me dice ¿ves?, ahora todo quedará en una anécdota.

Nunca supe su nombre ni su procedencia. Ningún medio para darle las gracias. Así que lo hago desde aquí desde mi humilde blog. ¡Aún queda buena gente en el mundo!

Mi plan para la castañada



http://www.congresowpabarcelona2010.com/index.html

Cambio de ropa

Ya viene siendo una tradición. Cada año, cuando la Mercè se aproxima (24 Septiembre) guardo la ropa de verano y saco la de invierno.

Es gracioso redescubrir la ropa otoñal. Me siento casi como si la estuviera comprando de nuevo. Cada prenda tiene asociado un sentimiento. El suéter que llevé cuando empecé ese trabajo el pasado Enero. El traje que llevé la primera vez que hablé en público un Noviembre (este traje ya es muy viejo). Los pijamas que me compré a tan buen precio la temporada semana. Las faldas que cada temporada saco y guardo de la misma forma, esperando al día que pierda peso y pueda entrar en ellas de nuevo (sic).

El final del verano

Hace unos días tuve que soportar que la dichosa "vuelta al cole" me recordara que el final del verano se aproximaba. Estos días es más que evidente que el verano de 2010 está ya extinto.

Pero, pasada la rabieta, redescubro los encantos del otoño. El viernes llovió mucho y dejó mi jardín refrescado y agradecido. Salí tras la tormenta y observé cómo las gotas permanecían posadas en las plantas, ¡parecía que no querían irse!.

Pisé un caqui caido en el suelo y su olor dulzón me recordó a los frutos propios del otoño (boniatos, castañas...).

Esta mañana he paseado en bicicleta con unos amables 16 grados de temperatura, y observaba cómo el suelo empieza a cubrirse de hojas y los primeros ocres aparecían en los árboles.

¡Así que esta semana voy a cambiar la ropa del armario y a dar la bienvenida al otoño!